Una parte de nuestra mente pensante vive inconsciente de esa energía. Esa parte de nuestra mente es la que nos culpa, nos juzga, nos condena.
Podemos parar esa tortura si nos conectamos con la Energía Esencial. ¿Cómo conectarnos?:
A través de la meditación.
La meditación puede ser "activa", es decir podemos tratar de estar conscientes de instante en instante de lo que hacemos, sentimos y pensamos mientras seguimos con nuestra vida cotidiana o bien durante un tiempo determinado pararnos, aislarnos de lo "cotidiano" y tratar de ser conscientes. A esto último yo le llamo "meditación pasiva" (que es la que más se conoce)
Cada ser humano puede crear su propia forma de "meditación pasiva". No es necesario seguir al pie de la letra lo que otr@s nos dicen aunque es conveniente seguir unas "reglas" mínimas, por ejemplo:
-Tratar de que la columna esté alineada (no importa que estés tumbad@).
-Concentrarnos en algo de nuestro cuerpo como puede ser nuestra respiración, los latidos del corazón, o en nuestro pulso, etc.
-Marquemos un tiempo de quietud. Por ejemplo con un cronómetro, con un despertador o contando los dedos de nuestras manos.
-Tratemos de hacerlo cada día y si es posible a la misma hora.
-Dejemos que nuestros pensamientos vengan sin luchar contra ellos, sin luchar por no pensar y en cuanto nos demos cuenta de que nos hemos dejado llevar por ellos volvamos tranquilamente a nuestro punto elegido de concentración.
-No te duermas hasta que hayas cumplido con el tiempo que te has fijado.
Cada persona podrá comprobar por sí misma los resultados.






