
He recibido un comentario en mi correo en lugar de en el blog, de una amiga que se llama
Marisa. Este comentario es para la entrada del
viernes 18 de marzo de 2011, titulada - DOS PREGUNTAS - y os lo publico.
Añado en esta entrada los demás comentarios para que podáis leerlos más fácilmente y saquéis buestras propias respuestas. Todas las respuestas que me habéis enviado me parecen interesantísimas, gracias.
Hola Constanza:
Mi respuesta a tu pregunta es:
Normalmente la curiosidad en el ser humano es innata, y muchas
veces se espera una respuesta para satisfacer el ego, y si las
respuestas no son las esperadas y son para trabajarse a si mismo,
pues lo guarda en el inconsciente, porque no quiere hacerse muy
consciente de ello y lo lleva a la trastienda...
Todo es dependiendo de la evolución de la persona y de su grado
de consciencia, si no es sólo curiosidad, sino para avanzar en su
camino de crecimiento, pues la cosa puede tener otro significado
para esa persona y tratará de hacerse consciente de ello y de
trabajárselo hasta llevarlo a cabo en su vida, ó bien de superar un
bache que arrastra desde hace tiempo y a veces sin ser muy
consciente de ello.
Un abrazo... Marisa
Fecha: sábado, 19 de marzo, 2011 08:17
Sergio dijo...Nuria dijo...
Hola Constanza,
Pues a mi me gustaría conocer mi propósito porque no me quedó claro cuando me hiciste la carta astral.
También por ver si estoy bien encaminada o no hacia él. Creo que tendemos a olvidarlo porque cuesta romper los hábitos que tenemos o porque requiere constancia el trabajarlo.
Un saludo y gracias,
Nuria
22 Mar 2011
Mercedes de la Sen dijo...Querida Constanza, gracias por pedir opinión. Mi impresión es que el interés por conocer los propósitos es más bien una necesidad. La necesidad de tener una meta, de no sentirse sólo y perdido. Es también la intuición, la sensación íntima de que tienes que hacer algo, que has venido a hacerlo y buscas confirmación a algo que en el fondo ya sabes. Supongo que se olvida porque es una tarea dura, que da miedo o pereza ponerse a ella.
Un abrazo.
23 de Marzo 2011
Biz dijo...Todos queremos saber nuestro propósito porque es un deseo de nuestra alma el manifestarlo, y consciente o inconcientemente todos queremos vivir conforme a los deseos de nuestra alma. Otra cosa son nuestras resistencias, miedos y comodidades, que a veces nos impiden hacer caso. A lo largo de nuestra vida se manifiesta siempre que hay oportunidad, por eso cuando tu preguntas quien quiere saberlo todo el mundo levanta la mano...
Creo que cuando se olvida en el fondo siempre hay resistencias, es un mecanismo de defensa para seguir viviendo sin hacerle caso, porque de lo contrario nos sería difícil vivir en contra de los deseos de nuestra alma.
Un abrazo
26 de marzo 2011
Buenas tardes Constanza,
Yo creo que la gente está interesada en sus propósitos porque a veces necesita una especie de guia a la que enfocar su vida. Como un faro.
Y los olvida porque o no les da importancia o les cuesta y duele afrontarlos.
Es mi modesta opinón.
Un saludo y que pases un buen finde guapa !!
18 de marzo de 2011 07:52
Tenemos costumbre de olvidar todo lo que es importante. Los antiguos inventaron el río Leteo, que es el río del olvido. De él bebemos todos, no aguantaríamos la vida si conociésemos nuestro destino y nuestra responsabilidad en cada momento. Queremos saber, pero solo para olvidar a continuación. Un abrazo muy fuerte.
18 de marzo de 2011 09:15
A mi edad, no puedo ir por caminos equivocados, no puedo perder el tiempo.
No voy a olvidarme del PROPOSITO DE MI VIDA.
Gracias y un abrazo con mucho cariño
18 de marzo de 2011 10:16
A mi edad ya no puedo ir por caminos equivocados. Me has ayudado a tener las cosas más claras.
No te preocupes, que no se me olvida EL PROPOSITO DE MI VIDA.
Un abrazo y un beso con cariño
18 de marzo de 2011 10:20
Creo que por la inercia de la vida cotidiana(obligaciones domésticas y sociales)y por comodidad.
Los propósitos se consideran adecuados y recomendables pero exigen un esfuerzo, romper la rutina.
18 de marzo de 2011 15:25
Querida Constanza,
tienes razón en lo que dices, lo he podido comprobar, salvo lo de los caballos. Pero me apena ver lo difícil que es tender hacia estos propósitos, puede que por eso los olvidáramos tanto Jose como yo.
Creo que a veces he dudado de que fuesen verdad por lo lejos que están, hasta que veo lo feliz y relajado que vuelve de un viaje y cómo pone de fondo de pantalla del ordenador que no suelta una foto repleta de naturaleza que no tiene nada que ver con su vida diaria.
Gracias por recordarme todo esto.
Un abrazo.
Tania.
20 de marzo de 2011 06:27